La Organización Mundial de la salud (OMS) con su lema “Save lives, your hands” nos dice que unas manos limpias salvan vidas. Las manos son la principal vía de
transmisión de gérmenes. Por tanto, la higiene de manos se convierte en la medida más importante para evitar la transmisión de gérmenes, y evitar las infecciones asociadas en las Escuelas.

La técnica de lavado de manos recomendada por la OMS debe durar unos 40-60 segundos. No hay que olvidar frotar las uñas, el dorso de las manos, las yemas de los dedos y los pulgares:

– Se debe usar agua y jabón. El agua sola no elimina los gérmenes.
– Se debe mojar las manos con agua.
– Depositar en la palma de la mano cantidad suficiente de jabón para cubrir todas las
superficies de las manos.
– Frotarse las palmas de las manos entre sí.
– Frótese la palma de la mano derecha contra el dorso de la mano izquierda entrelazando los dedos y viceversa.
– Frótese las palmas de las manos entre sí con los dedos entrelazados.
– Frótese el dorso de los dedos de una mano con la palma de la mano opuesta agarrándose los dedos.
– Frótese con movimiento de rotación el pulgar izquierdo atrapándolo con la palma de la mano derecha y viceversa.
– Frótese la punta de los dedos con la mano derecha contra la palma de la mano izquierda en movimiento de rotación y viceversa.
– Enjuáguese las manos con agua.
– Séquese con una toalla limpia y seca o toalla desechable.
Cuándo se deben lavar las manos:
– Antes de comer o beber.
– Después de usar el baño.
– Después de sonarse la nariz, toser o estornudar sobre las manos.
– Después de usar un pañuelo desechable.
– Antes y después de tocar o limpiar una herida.
– Después de jugar con juguetes o tocar objetos que se han compartido con otros niños.
– Después de jugar en el suelo, arena, césped u otras superficies que puedan estar sucias.

Se recomienda instruir a los niños desde que son pequeños en el hábito del lavado de manos, es importante que les demos ejemplo.